Los músicos y compositores también sufrimos discriminación – Chelito De Castro

Desde niño he cultivado el don de la música, lejos están aquellos años en que caminaba de un ensayo a otro para asomarme a la ventana y ver a los músicos ejecutar sus instrumentos.

Luego, regresaba a casa con un mundo de ilusiones a sentarme con los míos a tratar de aplicar lo que a la distancia había podido aprender de aquellos maestros.

Muchas fueron las noches, en que escapaba de casa para mezclarme a mi corta edad, entre los serenateros del parque de los músicos y aprenderles algo de acordeón cuando un cliente de los bares aledaños los contrataba.

Llegaron los años 80 y por fin me convertí en un músico profesional, a pesar de ser autodidacta, pero fue justo en ese momento, cuando comencé a sentir la discriminación y el desprecio de mucha gente por esta bella profesión. Viví en directo “los músicos que entren por el portón” o “ponle una mesa allá atrás” y todo un mundo de exclusiones a las que me costaba adaptarme.

Hoy, en el 2020, 40 años después, nada ha cambiado, la gente le brinda un poco de respeto al que sale en la carátula, pero el resto “llevan del bulto”, para usar una frase coloquial.

Reza un dicho que a nadie le falta Dios y afortunadamente existen SAYCO y ACINPRO, que velan por el bienestar de ese músico, de ese autor y compositor, al que nunca le han valorado su trabajo, y del que mucha gente solo se acuerda con 4 tragos en la cabeza.

 Chelito De Castro

Músico y compositor